Zonceras macristas Por Ricardo. Luis Plaul.

Nota de opinión
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Vivimos plagados de frases desopilantes, provocadoras, de funcionarios de gobierno, de dirigentes, y/o candidatos de Cambiemos. Parecen zonceras, como las llamaba Jauretche refiriéndose a las contradicciones nacidas del mito liberal clásico de CIVILIZACIÓN O BARBARIE, que nos impiden la lectura crítica de la realidad. Principios con la apariencia de axiomas que nos introducen a través de los aparatos ideológicos y que crean una subjetividad colonizada plagada de slogans, de falsos estereotipos, de prejuicios, de afirmaciones para las que no hay fundamentación racional alguna.

Estas semanas estuvieron plagada de frases desopilantes, provocadoras, de funcionarios de gobierno, de dirigentes, y/o candidatos de Cambiemos. Carrió diciendo que los pobres terminan convirtiéndose en taxi-boy para sobrevivir, Pichetto que además de dinamitar la villa 11-21 continúa con su propuesta de expulsión de extranjeros de países limítrofes por ser delincuentes y narcos, el presidente con su patética chicana de acusar a Axel Kiciloff de narco-capacitador y a las mujeres de despilfarradoras con tarjeta de crédito como los kirchneristas, de Aranguren teniendo que traer sus dólares del exterior, en vez de fugarlos como cuando era ministro de energía, cargo incompatible con sus acciones en Shell, Rattazzi rogando por un peronismo a la usanza menemista de los noventa, Patricia Bullrich invirtiendo las palabras de Macri al decir que son los hombres los que despilfarran como kirchneristas cuando se van de juerga.

Todos estos dichos, aunque parezcan provenir de mentes afiebradas y/o enfermas, revelan en realidad la esencia del pensamiento neoliberal. Parecen zonceras, como las llamaba Jauretche refiriéndose a las contradicciones nacidas del mito liberal clásico de CIVILIZACIÓN O BARBARIE, que nos impiden la lectura crítica de la realidad. Principios con la apariencia de axiomas que nos introducen a través de los aparatos ideológicos y que crean una subjetividad colonizda plagada de slogans, de falsos estereotipos, de prejuicios, de afirmaciones para las que no hay fundamentación racional alguna.

Jauretche menciona a Jeremías Bentham, un filósofo autor del libro «Tratado de los sofismas políticos». Un sofisma es un razonamiento que introduce una premisa extraña a la cuestión que termina falseando el razonamiento. Los políticos neoliberales, ni siquiera esbozan un razonamiento, simplemente van directo a la conclusión y la difunden como axioma verdadero.

«Su fuerza no está en el arte de la argumentación. simplemente excluyen la argumentación actuando dogmáticamente mediante un axioma introducido en la inteligencia -que sirve de premisa-y su eficacia no depende, por lo tanto, de la habilidad en la discusión como de que no haya discusión» Arturo Jauretche, Manual de zonceras argentinas.

El manual de zonceras macristas tiende a construir, y de hecho lo ha logrado con por lo menos un 30% de la sociedad, un sentido común que impide, aun a las propias víctimas de este modelo despiadado, tener conciencia crítica y darse cuenta de las causas reales de la catástrofe socio-económica y cultural generada por este gobierno.

Cuando Pichetto, Carrió y otros miembros del gobierno despotrican contra los villeros, chori-planeros, y extranjeros (bolivianos y peruanos) y los acusa de delincuentes, vagos y aprovechadores de nuestros sistemas gratuitos de salud y educación, de la AUH y otros programas sociales, no hacen más que atacar las políticas sociales estatales que protegen a los sectores más vulnerables. Instaura un pensamiento xenófobo y clasista que rechaza al diferente, al «negro pobre,» al «joven ni-ni», al «bolita», a los «miserables» que deben ser eliminados por la supremacía blanca, occidental y cristiana, únicos merecedores de todos los privilegios y derechos.

Cuando hablan de la corrupción de los sindicalistas, del prejuicio que acarrean los paros, del gasto que implican las obras sociales, del curro de los Derechos Humanos y los terroristas que los defienden, de los que se hacen pasar por discapacitados para recibir subsidios, de los servicios con tarifas regaladas del populismo, del dinero de los jubilados que el Estado malgasta o roba, de la corrupción en la obra pública, de lo innecesario de la apertura de nuevas universidades, de la emisión que produce inflación, de gastar más de lo que se tiene, etc, etc. lo que en realidad hacen es implantar acríticamente un conjunto de ideas que conllevan la aceptación de las medidas económicas que sólo favorecen a una minoría de amigos empresarios y familiares , a los bancos extranjeros, a los agroexportadores, a los especuladores financieros, a algunas multinacionales.

No es la primera vez que logran sus objetivos de saqueo, fuga de divisas, enajenación de recursos, endeudamiento externo sideral, concentración de la riqueza y empobrecimiento generalizado.

Hasta ahora, en sus diversas versiones, han dejado el gobierno con impunidad, mucho más ricos de lo que eran, con un país en ruinas. ¿Se repetirá la historia? El nuevo gobierno y el Poder Judicial tienen la palabra y la posibilidad de construir algo diferente sobre bases más solidas y transparentes.


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